Primero fueron los teléfonos móviles, después le siguieron los coches, las televisiones, las casas… y ahora también las ciudades. Hace tiempo que seguro que estás escuchando hablar sobre smart cities o ciudades inteligentes. Un nuevo modelo de urbes en el que, gracias al desarrollo de la tecnología, la calidad de vida es mayor.

Se hacía muy necesario incorporar este concepto a la ciudades, pues cada vez somos más habitantes y los recursos siguen siendo limitados. Y ya que el avance tecnológico marcha a un ritmo acelerado, qué mejor que servirnos de él para hacernos la vida más fácil.

Un motivo de peso que impulsa el modelo de las smart cities, es que cada vez hay más gente viviendo en las ciudades y menos en los pueblos. ¡Todo un reto para el planeta y para la sostenibilidad!

[box type=”warning”] El modelo antiguo de ciudad ya no es válido y, si no se transita hacia uno que responda a las necesidades actuales, puede dar lugar al colapso.[/box]

¿Qué son las #SmartCities? Conoce ejemplos de ciudades inteligentes de la actualidad Clic para tuitear

¿Vemos en qué consiste esta propuesta? ¡Analicemos de qué se trata y cuál es el futuro de las ciudades inteligentes!

Smart Cities o ciudades inteligentes: Qué son

De forma muy resumida se podría decir que las smart cities son aquellas que usan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la calidad de vida de las ciudades, proveerles de infraestructuras e integrar la sostenibilidad económica, social y medioambiental.

Con ello, se promueve el mejor uso y aprovechamiento de los recursos que tenemos y el desarrollo sostenible de la ciudad. Así nos aseguramos de dejar un planeta sano a las generaciones que lo van a ocupar dentro de unos años. Merece la pena, ¿no? ¡Piensa en ellos!

[box] La tecnología puede salvar al planeta, pero sin poner de nuestra parte, todo esfuerzo será en balde. [/box]

El aumento de la población en las ciudades es una realidad, y no parece que vaya a frenarse. Hay que estar preparados para la aparición de nuevos desafíos; como el aumento de las emisiones de CO2, el abastecimiento energético, la demanda de materias primas, el aumento del tráfico, la capacidad de los servicios sanitarios…

¡Las smart cities y la responsabilidad institucional son la respuesta!

Las Smart Cities en la actualidad

Transitar del antiguo modelo a este más novedoso y moderno requiere de todo un proceso de adecuación para transformar las ciudades actuales en ciudades inteligentes. Es algo en lo que ya están trabajando muchas de ellas.

Aquí tienes algunos ejemplos de smart cities españolas:

  • Málaga. Su transformación está enfocada en el consumo más eficiente energético, o lo que es lo mismo en el ahorro de energía. Para ello están implementando iniciativas como apostar por la energía renovable en su red de suministro, la instalación de contadores inteligentes, o la implementación de soluciones energéticas en edificios emblemáticos.
  • Barcelona. Esta ciudad apuesta por mejorar sus servicios de movilidad y administración a través de buenas prácticas sostenibles. Por ejemplo, está impulsando el uso del vehículo eléctrico, instalando puntos de recarga rápida, y han incorporado nuevos sistemas de alumbrado público más eficientes.
  • Vitoria. Entre las iniciativas que han puesto en marcha encontramos el desarrollo de parques periurbanos con valor ecológico, la reducción de la contaminación acústica, la concienciación ciudadana para la reducción de residuos y la red de transporte público y sostenible que recorre la ciudad.

Pros y contras de las ciudades inteligentes

Todo en la vida tiene ventajas y desventajas y en el caso de las smart cities no iba a suceder lo contrario. Empecemos por la parte más positiva, ¿qué ventajas tienen las smart cities para los ciudadanos?

  • Contribuye al cuidado del medioambiente. Todas las medidas que contemplan las smart cities, llevan consigo una reducción importante del impacto ambiental que genera la población en nuestro entorno. Eso se traduce en una reducción de la huella ambiental y, por ende, en un planeta más saludable.
  • Crea servicios más eficientes. El menor desperdicio de energía y los sistema de uso más inteligentes, hacen que podamos disfrutar de servicios como el transporte, alumbrado público, fuentes… más respetuosos con el medioambiente y, a la vez, por un importe económico menor.
  • Mejora la infraestructura. Al fin y al cabo todas estas actuaciones derivan en una renovación y mejora de la infraestructura que hay en las ciudades: red de transporte, carreteras, comunicaciones… Y, de eso nos, beneficiamos todos.

[box type=”warning”] El gran inconveniente que encontramos en todo esto, es que la dependencia de las tecnologías es prácticamente del 100%.[/box]

Algún fallo o caída del sistema podría tener graves consecuencias para la ciudad. Este es un punto que debe trabajarse en los próximos años para, así, reducir la probabilidad de riesgo y poder disfrutar con total tranquilidad de las ventajas de las smart cities.

Requisitos para convertir tu ciudad en una Smart City

¿Quieres saber si tu ciudad cumple con los requisitos para ser considerada una smart city? Muy fácil, comprueba si reúne estos criterios:

  • Integración de un desarrollo económico, social y ambiental sostenible. Una de las peculiaridades de las smart cities es que aúnan el desarrollo económico, social y ambiental como un todo. Así, por ejemplo, no puede haber crecimiento económico si se está descuidando el medioambiente y viceversa. Debe trabajarse teniendo en cuenta los tres aspectos y sobre todo haciéndolo desde un punto de vista sostenible.
  • Correcta gestión de los recursos disponibles. El buen uso de los recursos que tiene la ciudad, especialmente de aquellos que son naturales, es otro de los puntos a vigilar en las smart cities. De nada sirve tener grandes infraestructuras y servicios que nos hacen la vida más fácil si la gestión de recursos es desastrosa. En ese caso la sostenibilidad no existiría.
  • Uso de tecnología inteligente en infraestructuras. Como la instalación de iluminación de bajo consumo, sistemas de generación fotovoltaica, medidores de consumo, alumbrado público LED, transporte eléctrico, sensores de riego…

[box] En todo esto la participación ciudadana juega un papel clave. ¡Somos los agentes del cambio![/box]

Si cada uno de nosotros no hacemos también nuestro proceso de conversión hacia personas más responsables, por mucho que evolucionen las ciudades hacia el concepto smart city, el progreso permanecerá estancado.

Si damos un paso adelante unidos, el mundo entero avanzará, pero si damos pasos hacia atrás y no tomamos conciencia como ciudadanos, el mundo retrocederá a pasos de gigante. Y no habrá tecnología que ponga remedio.

¡Actuemos unidos y por un mundo mejor!