¿Tienes una idea de la cantidad de residuos que puedes generar al día? Multiplica eso por todos los días de la semana y eso por todos las semanas que tiene un año. ¿No te parece una locura los kilos y kilos de basura que puede producir una sola persona?

Lo cierto es que la forma más sencilla de acabar con este problema de raíz es actuando sobre la causa que lo genera. La industria de la alimentación es una de las que más basura crea, especialmente por la cantidad de envases de plásticos que utiliza.

Pero no es la única… En el sector textil, por ejemplo, también se usan una cantidad de envases y envoltorios en los que se transportan las prendas que acaban en la basura y, por tanto, generan una montaña de residuos.

Lo ideal sería que las empresas de estos sectores, y otros que contribuyen a la generación de residuos, tomaran iniciativas sostenibles y redujeran la cantidad en origen todo el material que hace daño a nuestro planeta.

Las bolsas, por ejemplo, es uno de los que más quebraderos de cabeza le está dando a la madre tierra, y es algo que usan todos los comercios a diario. Por otro lado, en China se usan 1 millón de bolsas por minuto… ¡una auténtica barbaridad!

¡Tenemos que hacer algo! Y ese algo pasa por entender la diferencia entre reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable.

Si ponemos en marcha diferentes alternativas para minimizar el daño ambiental, así como el consumo de los materiales de los que venimos hablando, ¡conseguiremos paliar los daños al planeta!

Conoce en este post las principales diferencias entre reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable Clic para tuitear

¿Estás listo para sumergirte en el mundo de lo reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable? ¡Vamos a ello!

¿Qué es reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable?

Antes de pasar a hablar sobre las diferencias entre lo reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable, ¿qué te parece si dejamos claro en qué consisten cada una de estas alternativas?

Los hábitos de consumo más inteligentes se basan en lo reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable.

Reciclable

Un producto reciclable, es aquel que cuando ya termina su vida útil puede someterse a un proceso de transformación y convertirse en un nuevo material listo para volver a ser usado.

Si sabemos bien cómo separar en bases y la basura en general en los diferentes contenedores, este proceso será mucho más sencillo y eficaz. Así, se podrán reciclar tetra bricks, cajas, revistas, envases, botellas, papel, latas, conservas, frascos Pero, ya sabes:

  • Al contenedor amarillo lo envases de plástico, tetra bricks y latas de refresco y conserva.
  • Al contender verde el vidrio, al azul el papel y cartón.
  • Al contenedor marrón toda la basura orgánica como desperdicios de comida.
  • Al contender gris el resto.

Reutilizable

En el caso de los productos reutilizables, hablamos de aquellos que se pueden utilizar todas las veces que se desee antes de eliminarlo por completo. Es todo lo contrario al típico usar y tirar.

Se puede reutilizar prácticamente todo. Solo hay que tener la mente alerta y preguntarnos antes de tirar algo a la basura si se podría aprovechar para otro fin. En caso afirmativo, ¡no lo tires!

Biodegradable

¿Y qué son los materiales biodegradables? Su propio nombre lo indica, son los que se pueden descomponer sin intervención humana en elementos naturales.

Normalmente, en esa descomposición actúan agentes como el sol, el agua, el viento, los animales o las plantas. Aquí tienes algunos ejemplos de materiales biodegradables; madera, lana, cáscara de fruta, biodiesel, las hojas de los árboles…

En la actualidad, se están usando este tipo de materiales en la fabricación de envases, bolsas y otros productos cotidianos que están contribuyendo a reducir el uso de los no biodegradables.

Compostable

Por último, tenemos los productos compostables, esos que además de biodegradarse, dan lugar a dióxido de carbono, biomasa, agua, compuestos inorgánicos que actúan como abono para la tierra. Por tanto, no solo no contaminan y no generan residuos, sino que además enriquecen nuestros suelos. ¿Quién da más?

La diferencia con el proceso anterior, es que este necesita de la combinación de oxígeno y altas temperaturas para poder llevarse a cabo.

¿Reciclable, reutilizable, biodegradable o compostable?

Y, dicho esto, ¿Qué te parece si profundizamos un poco más en las diferencias que existen entre un producto reciclable, reutilizable, biodegradable y compostable? ¡Empecemos!

Diferencias según el número de usos

La reutilización es el único de estos 4 procesos que posibilita un uso múltiple de un mismo material. En el resto de casos, para que esto sea posible, deben pasar previamente por un proceso químico.

Es por eso que se recomienda siempre como primera opción la reutilización de un material. Si no es posible, se debe destinar al reciclado. Pero, ante todo, hay que pensar muy bien si podría tener otro uso para ti u otra persona (por ejemplo, la ropa).

Muchas veces no pensamos en reutilizar ropa, porque nos queda pequeña o ya no nos gusta. Seguro que hay personas que la necesitan. Antes de llevarla a la basura, valora el donarla.

Diferencias según el proceso de transformación

De los 3 procesos que hemos visto que llevan a cabo una transformación de sus materiales, solo uno ocurre de forma natural. El resto requiere de la intervención humana.

El que sucede de forma natural es la biodegradación. Y entre el reciclaje y el compostaje se podría decir que el primero es más costoso y más complejo. Mientras que el segundo es un proceso bioquímico que requiere de condiciones especiales para que los microorganismos actúen.

Diferencias según el destino final

¿A qué nos referimos con destino final? En los 4 casos el destino final del producto original va a ser distinto al que tenía inicialmente. Aunque es cierto que en el caso de la reutilización puede tener el mismo, eso depende de la decisión de cada persona.

Pero si pensamos en los otros 3, reciclaje, biodegradación y compostaje, ninguno de ellos tendrá el mismo uso para el que se fabricaron. Por ejemplo:

  • Un bote de plástico puede acabar siendo mobiliario urbano.
  • El biodegradable acabará degradándose y aportando nutrientes al suelo.
  • El compostaje servirá de abono para el cultivo.

Así que el destino final de cada uno de los procesos es diferente entre sí. Aunque lo realmente importante no es dónde acabe, sino que no contamine al medioambiente ni altere nuestro entorno.

¿Listos para tomar acción y salvar el planeta que nos da la vida? Evita generar residuos y, si no es posible, ten presente siempre estas cuatro opciones. ¡Nos aportarán una mejor calidad de vida a todos!