Aplicar prácticas sostenibles en los primeros años de vida de nuestros peques resulta esencial para que, posteriormente, las añadan en sus hábitos del día a día. Al fin y al cabo, los niños se encuentran en la etapa de mayor aprendizaje, descubriendo cómo interactuar con su entorno y superando los retos que el mundo les pone por delante. ¿Existe mejor momento para que tomen consciencia de la crisis climática global?
El futuro del planeta pasa por todos nosotros. No existe una segunda versión de la Tierra, por lo que ahora es el momento de cambiar nuestro día a día y fomentar en los más pequeños hábitos sostenibles, ecológicos y responsables con el medio ambiente.

Por todo ello, hoy hablaremos de prácticas sostenibles para la vuelta a las aulas. Los colegios, al ser un punto de socialización y de aprendizaje, se convierten en herramientas clave para la difusión de estas rutinas sensatas con el mundo que nos rodea. Los niños son el futuro del planeta, ¿por qué no llenarles la mochila de ideas frescas, responsables y sostenibles?

¡Aquí van algunos consejos para la vuelta al cole!

Consejos sostenibles para la vuelta al cole

Las aulas son lugares ajetreados y enérgicos en los que los más pequeños experimentan su primera toma de contacto con la sociedad. Entre lecciones interesantes en el pupitre y carreras extenuantes en el recreo, es necesario enseñarles cómo cuidar del planeta en el que van a vivir durante toda su vida.  Así que… desde Roll’eat, te recopilamos algunos consejos para que esta vuelta al cole sea sostenible y, sobre todo, divertida. ¡Toma nota!

1. Adiós al papel de aluminio

El papel de aluminio es uno de los grandes villanos del planeta Tierra. De hecho, en países como Brasil, Reino Unido, Francia, Alemania o Bélgica está prohibido su utilización para uso alimentario. Como buenos héroes que son, los más pequeños deben enfrentarse a este antagonista para proteger el medio ambiente. Durante la llamada “hora del patio” abundan cantidades importantes de papel de aluminio pese al impacto negativo que tiene en el planeta. ¿Por qué no utilizar porta alimentos sostenibles que, además de ser respetuosos con el medio ambiente, resultan más divertidos que el aburrido papel de plata? En Roll’eat diseñamos este tipo de porta alimentos para que los peques aprendan desde el inicio de sus vidas la importancia que tiene el hecho de tomar consciencia sobre la crisis climática global. Por ejemplo, porta bocadillos para su bocata mañanero, bolsas merienda para el pica pica de media tarde y porta tuppers que se convierten en mantel para que lleven su comida al cole de forma segura. ¡Y todos con diseños variados y muy divertidos!

2. Alargar la vida útil de las mochilas y estuches

Se dice que no hay mejor residuo que aquel que no se genera. Por ello es importante que los peques tomen consciencia de sus pertenencias y de la importancia que tiene sacarles el máximo provecho. Reaprovechar las mochilas y estuches se convierte en un pequeño gesto que, en el futuro, reducirá las compras compulsivas y fomentará la reutilización de objetos personales.
Y aunque las mochilas o los estuches estén bastante deteriorados, siempre hay opciones sostenibles para mejorarlos. Por ejemplo, los parches son una opción perfecta para alargar la vida de tales objetos y darle un toque único acorde con los gustos de los niños. Y si el problema es puramente estético, ¿por qué no pintar las mochilas con pintura textil y así pasar un buen rato en familia?

3. El intercambio de libros: una solución sostenible y económica

La industria del papel, en general, tala 125 millones de árboles y emite 44 millones de toneladas de CO2, equivalentes a las emisiones de 7,3 millones de coches en un año. Y mientras los colegios se adaptan progresivamente a las nuevas tecnologías, es necesario fomentar prácticas sostenibles relacionadas con el papel.
Una práctica habitual y que debemos continuar promoviendo es el intercambio de libros de texto, ya sea mediante donación o venta. Es fundamental apostar por este tipo de prácticas, pues los más pequeños aprenderán que no es necesario hacerse con libros nuevos si un compañero puede dárnoslos una vez ya no los necesita.

4. Material escolar sostenible

Todos los niños quedan deleitados al posarse delante de un escaparate de rotuladores, lápices de colores y cientos de herramientas creativas. Pero, ¿y si te dijéramos que hay la posibilidad de hacer lo mismo pero de forma sostenible?
Si hay algo en la lista que no has podido reutilizar o comprar de segunda mano, puedes buscar opciones más eco en tiendas de residuo cero o buscar un comercio local con opciones recicladas o ecológicas. Por ejemplo, existen unos divertidos lápices que, al final de su vida útil, pueden ser plantados en la tierra. ¡De ellos nacerá una bonita planta ideal para decorar tu jardín!

5. Cero emisiones en el camino

Sabemos que desplazarnos en coche es la opción más cómoda. Sin embargo, también es la opción más contaminante y menos respetuosa con el planeta. ¿Sabías que las emisiones de dióxido de carbono que se redujeron por la pandemia subirán en 2021 un 4,8% y rozarán su pico de 2019? Inculcar en los más pequeños los problemas que este tipo de transporte genera resulta esencial si queremos construir en ellos una mirada crítica y responsable con el medioambiente. Las bicicletas o los patinetes son opciones sostenibles que no generan CO2 y que, además, fomentan prácticas saludables en los peques. Si el colegio se encuentra a mucha distancia del hogar familiar, una buena opción es el car sharing, práctica habitual en muchos países de Europa que se resume en padres turnándose para recoger a los alumnos que viven en la misma zona. Sostenible y muy divertido para los niños, ¿verdad?

Hasta aquí nuestros consejos para una vuelta al cole sostenible y respetuosa con el planeta Tierra. ¡Ah!, y no olvides meter su porta bocadillo siempre en la mochila.

Si educamos a nuestros hijos en la consciencia medioambiental, nos aseguramos un futuro verde, ecológico y, sobre todo, imperecedero. ¡A por él!