Consumo sostenible y su huella ecológica

¿Sabes cuántos planetas nos harían falta si todo el mundo consumiera al ritmo medio de un español? ¡2,5 planetas al año!

El consumismo es uno de los mayores problemas con gran impacto en el medio ambiente, pues nuestros niveles de consumo y producción son insostenibles a largo plazo. Actualmente, se consumen un 50% más de recursos naturales que hace 30 años. ¿Cuál es la solución? Apostar por una producción y un consumo sostenible que reduzca nuestra huella ecológica.

¿Qué es la huella ecológica?

Según nuestro estilo de vida y nivel de consumo podemos saber cuál es nuestro impacto en el medio ambiente y así, ajustarlo a un consumo más sostenible.

La huella medioambiental o ecológica es una forma de medir el impacto del ser humano sobre el Planeta que tiene en cuenta todos los recursos consumidos por un individuo en contraste a los recursos generados por el planeta a lo largo de un año. En otras palabras, la huella ecológica nos informa sobre la capacidad de producción y absorción de residuos del planeta para satisfacer las necesidades de un habitante.

Además, gracias al cálculo de la huella ecológica podemos determinar la fecha exacta del día de sobrecapacidad de la tierra o en inglés, ‘earth overshoot day’. Este día corresponde a la fecha exacta en que los habitantes de la Tierra han consumido todos los recursos naturales que el Planeta puede producir en un año.

El año 2021, la población mundial terminó los recursos naturales en tan sólo 210 días. El 29 de julio la Tierra entró en números rojos, pues agotamos todos los recursos naturales disponibles del año.

¿Quieres saber cuántas tierras necesitaríamos si todo el mundo viviese como tú? Haz el test y descubre que día la tierra entraría en números rojos con tu ritmo de consumo.

Déficit de recursos

Como has visto anteriormente, el modelo económico en el cual está basado nuestra sociedad actual nos dirige hacia el déficit de recurso naturales. El alto nivel de consumo tiene un impacto directo con el nivel de extracción de materias primas, producción, distribución y absorción de residuos que a su tiempo influye en los niveles de contaminación y generación de gases de efecto invernadero como el CO2.

¿Por qué es importante adoptar un consumo sostenible?

Los niveles de consumo inauditos reflejados por una adquisición abusiva de productos tiene consecuencias negativas en el medio ambiente. Pues, el coste medioambiental de un producto no queda muchas veces reflejado en su precio.

  • Extracción de recursos naturales: Durante el proceso de extracción de materia prima se usan energías o recursos no renovables o de difícil regeneración. Además, muchos de estos procesos generan energías muy contaminantes, como la quema de combustibles fósiles.
  • Calidad del agua: El alto nivel de consumismo conlleva toneladas y toneladas de residuos que son vertidos en mares, océanos y ríos. Todos estos desechos tienen un impacto directo en la calidad del agua y la biodiversidad del ecosistema marítimo.
  • Contaminación del suelo: No tan solo la acumulación de basura, sino que el uso de pesticidas, herbicidas y químicos causado por la agricultura intensiva, así como la extracción de minerales, tiene un impacto negativo en el suelo.
  • Desforestación: La necesidad de obtener materias primas o obtener suelo para cultivar lleva a la tala continua de árboles.
  • Contaminación del aire: Toneladas de emisiones de CO2 o otros gases contaminantes son producidos a diario en los procesos de producción para bastecer el consumo actual del mercado.

Cómo adoptar un consumo sostenible

El consumo sostenible o responsable es aquel que fomenta el consumo de bienes y servicios necesarios para cubrir necesidades básicas con la intención de reducir el impacto negativo en el medio ambiente, y así mejorar la calidad de vida de las personas. Las dos máximas del consumo sostenible son:

  • Consumir menos: Antes de comprar, reflexionar sobre lo que es prescindible y lo que no.
  • Consumir de forma sostenible: Seleccionar aquellos productos respetuosos con el medio ambiente y de producción sostenible.
    • En conclusión, los consumidores que quieren adoptar un consumo sostenible deben exigir productos responsables de producción sostenible y, a la vez, tomar decisiones de compra informadas. Algunos consejos que puedes seguir para fomentar el consumo responsable son:
  • Evita productos de usar y tirar: Los productos desechables terminan en vertederos y no se reciclan. El uso de estos productos tiene un impacto negativo en el medio ambiento tanto en su proceso de producción como de descomposición. Fomenta el uso de productos reutilizables como, por ejemplo, el Boc’n’Roll o l’Snack’n’Go que te permiten envolver comida sin generar residuos.
  • Apuesta por mercados locales con productos de proximidad: Fomenta la compra de producto a granel, frutas y verduras de temporada en comercios locales y evita envases desechables. Puedes llevarte tus envases reutilizables para reducir tus residuos, por ejemplo, el Grab’n’Go.
  • Reduce tus compras: Compra productos cuando sean realmente necesarios y evita la compra compulsiva.
  • Reutiliza y alarga la vida de los bienes: Da una segunda vida a aquellos productos o aparatos que se rompen. Con imaginación puedes crear productos nuevos.
  • Usa transporte poco contaminante: Disminuye el uso del vehículo particular y apuesta por soluciones menos contaminantes como bici o tren.

Por su lado, los productores deben de apostar por un método de producción sostenible que diseñe productos de manera responsable y que apuesten por materias primas con un menor impacto en el Planeta.

Beneficios de la producción sostenible en la economía local

Aparte de los beneficios medio ambientales de la producción y consumo sostenible, existen también beneficios para la economía local:

  • Reindustrialización: El consumo y la producción sostenible fomentan la reindustrialización y competitividad de la industria local pues potencia la compra de producto de proximidad. El augmento de la demanda de la producción sostenible conlleva a la mejora y modernización indirecta de las líneas de producción e inversión en el país.
  • Dependencia: Una economía local fuerte ayuda a disminuir la dependencia económica con otros países cuyo nivel de producción es superior.

El consumo sostenible es nuestro futuro. Apuesta por él.