A quien tiene abejas nunca le falta el postre en su mesa. ¿Habéis oído alguna vez esta frase? Aunque al escucharlo pensamos en la miel, lo cierto es que sin las abejas no solo nos quedaríamos sin este delicioso dulce, sino que dejaríamos de saborear frutas como la manzana y el melocotón, frutos secos como las almendras, o vegetales como las calabazas.

La razón es muy simple y la encontramos en la magia de la polinización o fecundación cruzada, donde las abejas ejercen una pieza fundamental: las abejas, atraídas por los colores brillantes de las flores y por su aroma, se posan en ellas y recogen miles de gránulos de polen (células sexuales masculinas) cuando se desplazan por su interior. Cuando visitan nuevas flores, estas son fertilizadas al recibir estos gránulos que se han quedado colgando de sus patitas.

Así es como el grano de polen de abeja masculino se une con el óvulo femenino para convertirse en semillas de la flor.

¿Cuáles son las ventajas de las abejas?

Las ventajas de las abejas como vemos son enormes, ya que estas son indispensables para la polinización de las plantas, una pieza fundamental para que las especies vegetales sigan existiendo.

Existen muchísimos polinizadores en el planeta, pero las abejas melíferas son insectos polinizadores altamente eficaces ya que cada abeja recoge la cantidad suficiente de polen para su propio alimento y también para las necesidades de la colonia. En una sola jornada una abeja puede visitar miles de flores de una misma especie, recogiendo el néctar y el polen y esparciendo interminablemente los gránulos de polen por todas las flores.

Las consecuencias de la desaparición de las abejas

Así pues, la desaparición de especies altamente polinizadoras como las abejas tendría consecuencias devastadoras: estaríamos sometidos a una pérdida de biodiversidad enorme, ya que los frutos y semillas son a la vez la dieta exclusiva de innumerables especies animales que a su vez son el alimento de otras muchas especies, entre esas los humanos.

Algunos pensaréis que la polinización se podría realizar manualmente si no tuviéramos la ayuda de las incansables abejas, pero la mayoría de los vegetales se convertirían en un objeto de lujo. Tendríamos que decir adiós a cerca del 70% de la producción de frutas y verduras que dependen del buen hacer de estos pequeños insectos.

Factores que ponen en peligro a las abejas

Pero, ¿por qué motivos la población de abejas está peligrosamente en declive?

Son muchos los factores que ponen en peligro a los polinizadores como las abejas y a su salud, pero aquí os dejo unos de los más relevantes:

  • El cambio climático.

    • Esto provoca ciclos de temperaturas anómalas, precipitaciones intensas o sequías prolongadas en determinadas épocas del año y en áreas donde no son habituales. Todo ello hace que los ciclos de las plantas y los periodos de floración se alteren, con consecuencias directas en la actividad de las abejas y su disminución.
      Además, la deforestación y pérdida de hábitat daña la nutrición de las abejas. La nutrición es uno de los muchos factores que afectan la salud de las abejas melíferas por ejemplo. Los cambios en el paisaje, que afectan negativamente a la disponibilidad y calidad de los recursos de néctar y polen de abeja, tienen un impacto en la salud de las colonias.
  • Presencia de especies invasoras.

    • Influenciado en parte por lo comentado en el punto anterior, nos encontramos ante un incremento progresivo de especies invasoras altamente predadoras de las abejas autóctonas, como ocurre por ejemplo en el caso de España con la avispa asiática originaria de China.
  • Insecticidas y otros productos químicos.

    • Uno de los factores más importantes que influyen en la desaparición de las abejas es el empleo masivo de pesticidas en la agricultura, fundamentalmente neonicotinoides, que presentan una elevada toxicidad para las abejas.Otros productos químicos pueden alterar el sentido de la orientación y las funciones biológicas de las abejas, causando la desaparición de colonias a corto o medio plazo.

importancia de las abejas

¿Cómo podemos ayudar a las abejas?

Y después de leer todo esto, aquí va la pregunta del millón: ¿Qué podemos hacer nosotros para mitigar los efectos devastadores que todo esto tiene en nuestras adorables abejas?

Calma, existen muchas acciones que podemos realizar de manera muy fácil.

Porque el cuidado de las abejas no es exclusivo de los apicultores, te dejo por aquí algunas ideas para que vayas directo al grano :) y puedas aplicar estas acciones sin que representen un gran esfuerzo:

  1. Consume productos ecológicos, locales y de temporada

    • Así apoyarás a aquellos modelos de agricultura ecológica. Puede ser una medida de presión para que los agricultores cambien sus prácticas de cultivo y las empresas desarrollen líneas de producto y técnicas ecológicas.
  2. Aumenta el consumo de productos provenientes de colmena

    • Como la miel, polen, propoleo, jalea real y cera de abeja. Son sanos y con ello apoyas a los apicultores y a la implementación de planes integrales de acción para salvar las abejas, ya que entre otras muchas cosas, efectúan un seguimiento de la salud de las abejas y de otros polinizadores.
  3. Promueve las especies de plantas autóctonas y variadas

    • Si tienes una finca o jardín, opta por plantas nativas de varios tipos y colores para favorecer la biodiversidad. Que sean de distintos tamaños de floraciones ya que con un solo tamaño no atraemos a todos los polinizadores: hay más de 20.000 especies a nivel mundial, de modo que debemos crear campos y jardines con variedad de especies y tamaños también.
  4. No utilices plaguicidas tóxicos

    • En tu huerto, jardín, terraza… no utilizes plaguicidas tóxicos y escoge insecticidas ecológicos.
  5. Apadrina una Colmena

    • Dona y ayuda a cuidar a las abejas. Disfrutarás de los beneficios de la miel de abeja y darás soporte los apicultores. También puedes colaborar con fundaciones, asociaciones, ONG’s que tienen como objetivo sensibilizar a la opinión pública y a las instituciones de la importancia de las abejas, y realizan una gran labor para fomentar el desarrollo y conservación de sus ecosistemas.

Así pues, tu ayuda es importante. Recuerda que cerca del 90% de las plantas silvestres y un tercio de la producción de alimentos que consumimos depende de la polinización.

Y del mismo modo que he empezado, acabo con esta otra frase del refranero popular: No pica la abeja a quien en paz la deja. No las molestemos y dejemos que hagan su trabajo. Un trabajo que nos beneficia a todos y por el que, aun con el alto valor que tiene, no pagamos nada.