En primer lugar, empecemos dejando claro un concepto, ¿a qué nos referimos con Zero Waste?

A estas alturas, por todos es sabido que con tirar la basura no es suficiente, es decir, no verla en nuestros hogares no significa que desaparecerá por arte de magia. Por todo ello, el movimiento Zero Waste o Residuo Cero defiende el consumo responsable y la reutilización de productos para cuidar el medio ambiente, y por supuesto, reducir los residuos: El mejor residuo es el que no se genera.

Cuando hablamos de Zero Waste, ¿qué se nos viene a la cabeza?

Un modelo de compra similar al que hacían nuestros mayores. Hablamos de un consumo racional e inteligente, en el que tenemos en cuenta en primer lugar qué es lo que realmente necesitamos, y en segundo lugar, cómo comprar sin generar residuos tales como bolsas de plástico o envoltorios, esos que permanecen en el ambiente durante siglos.

Pero también hay quienes al oír hablar del Zero Waste lo asocian a un movimiento hippie, vegano o lo relacionan con el yoga. O quienes también creen que es incompatible con la vida moderna o que se trata de una moda pasajera.

¿Y aquellos que piensan que solo es para los que se pueden permitir productos más caros? ¡Se equivocan!

Llegados hasta aquí nos preguntamos: ¿Vivir sin generar residuos es posible? Existen muchos momentos en los que vivir sin residuos es posible, ¡incluso a la hora de ir al mercado!

Reduce tus residuos en la compra

La compra es siempre lo que más plásticos y residuos produce. Sería ideal que te planifiques, verás cómo tu compra será más económica y responsable.

Una vez a la semana puedes organizar tu menú y hacer una lista de alimentos y otros artículos que necesites en tu hogar. Todo aquello que puedas comprar a granel… ¡Adelante! Cada vez hay más tiendas que ofrecen esta modalidad de compra, puedes llevar tu propio recipiente y evitar utilizar bolsas de plástico ¿no crees?

También puedes llevar tu propio recipiente o envoltorio reutilizable para productos como el pescado, embutidos, café, etc. Evitarás usar embalajes no seguros en cafeterías, supermercados y tiendas. Y para la fruta y verdura… ¡Las bolsas de tela o de malla no fallan!

porta snacks

Evita el tetabrick y las monodosis. Intenta comprar recipientes de cristal, el vidrio es la mejor opción posible, y aunque sabemos que su uso puede ser más pesado, acarrea menos coste por su reutilización y es mucho más seguro que las de las botellas de plástico. Por otra parte, intenta comprar en cantidades grandes o en formato familiar.

Finalmente, no olvides llevar siempre en tu bolso o mochila una bolsa de tela extra, nunca se sabe los imprevistos que puedes tener. Además, son más originales y personales.

Hasta aquí todo bien pero… ¿Y en la cocina? ¡Vamos allá con más consejos!

Cocina Zero Waste

La regla número uno es que cocines tu propia comida. Por ello, como bien comentábamos anteriormente, es recomendable que realices tu menú semanal y te pongas manos a la obra de cocinillas. Puedes echarle un ojo a nuevas recetas e ir innovando, seguro que te sorprendes con nuevos sabores. Pasarás un buen rato, comerás sano, evitarás los residuos de la comida preparada, y ahorrarás, ¿qué más se puede pedir?

Cuanto más cocines en casa a partir de materias primas mejor, y si encima las produces tú ¡ya es lo más! Si esto no es posible, puedes cocinar grandes cantidades y congelar con envoltorios reutilizables.

Otro clásico en la cocina es decirle adiós al papel de film y de aluminio. Piensa realmente para qué los utilizas y si los puedes reemplazar, acercarse al Zero Waste es cada vez más fácil. Y llegados a este punto nos preguntamos: ¿Influye el exceso de envoltorios plásticos en el desperdicio alimentario?

Si tienes tarros de cristal, ¡reutilízalos! Son perfectos para que puedas almacenar tu comida y puedas organizar rápidamente tu compra, y además, estéticamente son ideales.

Pensando un poco más en el resto de accesorios que necesitas en la cocina, nuestro consejo es que utilices utensilios de calidad para que te duren más tiempo. No tendrás que estar almacenando cosas innecesarias en tu cocina ni tendrás que estar cambiándolos cada dos por tres.

También puedes instalar un filtro en el grifo del agua en vez de comprar agua embotellada o usar un filtro de carbón activo. Y si te apetece, también puedes hacer tus propias bebidas vegetales caseras, siempre es mejor que comprarlas envasadas.

En cuanto a las servilletas, ya sabes que lo mejor es utilizar las de tela. No cuesta nada echarlas a la lavadora.

Cambia el estropajo sintético por uno de luffa o de fibra de coco. Y las bayetas mejor de algodón y/o celulosa reutilizables que no desprenden microplásticos.

Compra jabón de lavavajillas a granel o fabrícatelo en casa.

Si eres de café: utiliza la cafetera italiana de toda la vida o una cápsula rellenable con café comprado a granel.

¿Y lo que se vaya a estropear? ¡Al congelador antes de que se ponga malo!

Como has podido comprobar, existen muchas alternativas para reducir tus residuos en tu cocina y acercarte así cada vez más al Zero Waste. La clave está en planificar desde lo que compras hasta tu organización interna dentro del hogar.

 

Cocina sana, cocina sostenible, ¡cocina Zero Waste!