Si eres de lxs que se mueve con tupper ya sea por trabajo o de excursión,  seguro que alguna vez te has preguntado: ¿Son mejores los de plástico o los de cristal? La pregunta es cada vez más común ¿Qué tipo de tupper es mejor? ¿Cuáles son más seguros? ¿Se pueden utilizar por igual unos y otros? ¿Y con todos los electrodomésticos?

Pues resolvamos las dudas. Allá vamos!

Tuppers de plástico

Los tuppers de plástico están muy presentes en muchos hogares. Son más baratos que los tuppers de cristal, más fáciles de transportar porque pesan menos y perfectos para congelar o almacenar los alimentos… Mientras que los de vidrio son más delicados y voluminosos, aunque también son aptos para guardar y congelar.

Los tuppers de plástico son muy prácticos para transportar la comida pero no se recomienda meterlos en el microondas ya que algunos de sus componentes pueden traspasarse a los alimentos. Por otro lado, los tuppers de este material tienden a almacenar los olores de los alimentos, llegando incluso a alterar los sabores de los mismos aunque los limpiemos a conciencia. Es importante que a la hora de adquirir tuppers de plástico comprobemos siempre que están fabricados con plásticos aptos para uso alimentario. Además, el material de los tuppers de plástico no siempre es reciclable o biodegradable, y su vida útil es de menor duración que la de los tuppers de cristal.

Tuppers de cristal

Los tuppers de cristal no son tan populares como los de plástico pero éstos son mucho más sanos, no desprenden partículas ni componentes de ningún tipo a los alimentos, sobre todo, al calentar en ellos. Si eres de lxs que tiene la costumbre de llevar el tupper al trabajo,  recuerda que nunca debes calentar tu comida en el tupper de plástico, hazlo en uno de cristal o en un plato.tupper de cristalCarlos Mel, director general de Tecnhogar afirma que “Usando vidrio se consigue que no traspase ningún componente a la comida, ni olor ni sabor”. Y si los envases de vidrio cuentan con una tapa de plástico para su cierre hermético, debes retirarla antes de someterla al calor.

Por otra parte, los tuppers de cristal soportan hasta 300ºC en la cocción y hasta -40ºC en congelación, no se deforman ni se estropean con el uso, tampoco se manchan con alimentos problemáticos como el tomate o la remolacha. El vidrio tolera perfectamente las altas temperaturas del lavavajillas y no se impregna de componentes químicos ni detergentes, en cambio éstos si que atacan al plástico.

Los puntos débiles del tupper de cristal son su peso, su precio, su fragilidad o incluso, que pueden tardar más en enfriar. Los envases de cristal pueden llegar a doblar o triplicar el precio de los envases de tamaños similares fabricados con plástico, y, lo mismo sucede con su peso, pero aunque inicialmente supongan una inversión mayor,su compra siempre será más duradera y rentable. En cuanto a su peso y fragilidad, lo ideal es transportarlos en un porta tuppers para facilitar su transporte y mantener una temperatura estable.

 

 

Entonces… Por qué sustituir el plástico por el cristal?

Las ventajas son muchas y, sobre todo, en cuanto a seguridad y conservación de alimentos se refiere.

El recipiente de vidrio sirve tanto para el horno como para el microondas, el refrigerador o un freezer. Es perfecto para almacenar comida, así como también para prepararla o para servir en la mesa ¿Puedes decir lo mismo del plástico?

Es más económico a largo plazo: Sabemos que los tuppers de cristal cuestan más en comparación con los de plástico, pero el vidrio es más duradero y no necesita ser reemplazado con el tiempo, el plástico se rompe, se deforma, se impregna de olor a comida y/o se mancha.

Es ecoamigable: El plástico debe ser reemplazado cada cierto tiempo, en cambio los de cristal son más limpios y tienen mayor durabilidad. Cierto es, que el plástico se puede reciclar pero con cada proceso el material se debilita perdiendo así su calidad, mientras que el vidrio se puede reutilizar una y otra vez sin mayores consecuencias negativas.

Es más seguro: ¿Sabes lo que es el BPA? Este material es utilizado en algunos plásticos y cada vez más investigadores afirman que su exposición se vincula a enfermedades cardiovasculares, llegando incluso en EE.UU. y Canadá a ser prohibido para biberones de bebés. Cuando un tupper de plástico se rompe o está rasgado, el BPA se filtra en la comida (especialmente si está caliente).

Conserva mejor el sabor, haz la prueba: Guarda un trozo de comida en un recipiente plástico y otro en uno de vidrio. Al día siguiente prueba ambos platos a la vez y haz la comparación de sabores, te darás cuenta que hay una gran diferencia. La comida del recipiente de vidrio conservará mejor su sabor.

Adiós malos olores: Los tuppers de cristal son más resistentes, desde los arañazos del estropajo hasta los ácidos de los propios alimentos, como a las propias deformidades provocadas por el exceso de calor. Su resistencia impide que se acumulen restos microscópicos de alimentos que generan malos olores con el paso de los años.

Después de todo lo comentado, una buena opción puede ser que dispongas de tuppers de plástico para usos puntuales en los que no quieras ir cargado y no tengas que calentar la comida. Y utilizar los tuppers de cristal en el caso de que quieras calentarlos, cocinar en ellos y ser más ecológico.

 

¡Comienza un camino de cambio positivo desde el plástico hacia el vidrio!